Jueves Santo, 21 de abril: Procesión de la Pasión

La lluvia trunca la procesión cuando apenas había iniciado su recorrido.

Desde primera hora de la tarde las nubes cubrieron el cielo de Fuentesaúco lo que hacía presagiar que la procesión de la Pasión iba a tener complicaciones para salir a la calle. No obstante las condiciones climatológicas no fueron impedimento para que los cofrades del Ecce Homo y los nazarenos faltaran a la Celebración de la Misa de la Cena del Señor, en una iglesia parroquial que presentaba aforo completo. La Eucaristía se celebró conforme a la liturgia del Jueves Santo en la que se incluye la ceremonia del lavatorio, en la que participaron miembros de las cofradías presentes.  La ceremonia finalizó con la reserva del Santísimo, para lo cual se estableció una pequeña comitiva dentro de la iglesia: Cruz Parroquial, Vara de Jesús Nazareno, y bajo palio de seis varales, portado por nazarenos, el Santísimo Sacramento.

Cumplida la celebración eucarística era el momento de iniciar la procesión, sin embargo una leve lluvia obligaba a retrasar la salida. El cielo no aventuraba una tarde tranquila por lo que se decidió recortar el recorrido evitando la calle Palanca, la comitiva bajaría a la Plaza Mayor y retornaría a la iglesia parroquial a un ritmo ágil.

Pero la limitación del recorrido no bastó para salvar la lluvia, la procesión se puso en la calle pasadas las seis y media bajo una fina lluvia que obligó a que las imágenes de Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores iniciasen la procesión cubiertas con plásticos. La confianza en que la lluvia fuese desapareciendo no fue suficiente, cuando la comitiva rodeaba la plaza mayor las precipitaciones fueron incrementándose lo que obligó a cubrir los cuatro pasos restantes.

La lluvia continúo incrementando su densidad y obligó a incrementar el ritmo de la procesión para regresar con urgencia al templo parroquial, buscando evitar males mayores. Así tras la cruz parroquial de Santa María la comitiva sin disolverse a avanzó bajo la lluvia culminando una deslucida procesión de La Pasión.

El ritmo de la procesión, impuesto por la lluvia, impidió a la Agrupación Musical Charrabanda tocar tras la Virgen de los Dolores durante el transcurso de la procesión. En contraprestación la Banda se ofreció a tocar un pequeño repertorio de marchas como Pasa la Soledad o La Saeta dentro de la iglesia parroquial. Así, con música, se clausuró una tarde de Jueves Santo que no pudo celebrarse como se esperaba.

 

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