Martes Santo, 19 de abril: Procesión de la Hermandad de Jesús Nazareno

Numerosos devotos acompañan el transitar de Jesús Nazareno en la procesión de su Hermandad.

Durante toda la tarde las nubes y las lluvias intermitentes hicieron dudar sobre la celebración de la procesión de la Hermandad de Jesús Nazareno, sin embargo puntuales a su cita, a las nueve de la noche, los nazarenos ocuparon los primeros bancos de la iglesia de San Juan Bautista. Tras la Eucaristía en la que se incluyó la celebración del sacramento de la penitencia, se procedió al rezo de los improperios ante la imagen de Jesús Nazareno.

Pasadas las diez de la noche la Cruz Parroquial se ponía en la calle provocando un absoluto silencio en una plaza repleta de fieles a la espera del Nazareno. Como viene siendo costumbre en filas de tres los nazarenos fueron ocupando la plaza. Desprovistos de sus cruces de penitencia, los primeros hábitos de la Semana Santa vistieron de morado la plaza de San Juan. Alineadas las filas, los nazarenos se volvieron hacía la puerta de San Juan para cumplir con la tradición, al cruzar el paso titular el dintel de la iglesia, los nazarenos al unísono besaron el suelo.

Una a una, las catorce estaciones del Vía Crucis fueron desgranando canto y meditación por el centro de Fuentesaúco. Durante más de una hora el Nazareno de Fuentesaúco procesionó acompañado de un gran número de devotos que no se despegaron de su lado. La carroza del nazareno, tallada a finales del siglo XIX para la Virgen de la Antigua, iba exornada con un profuso friso de lirios y statice en tonos morados, muy en consonancia con la imagen de la cofradía.

La procesión finalizó cerca de las once y media a los sones de Pueblo Mío, interpretado por el coro parroquial. Un año más la devoción a Jesús Nazareno quedó de manifiesto durante toda la procesión, a la que se fueron sumando fieles durante todo el recorrido.

La imagen de Jesús Nazareno volverá a procesionar, si el tiempo lo permite, en la tarde del Jueves Santo en la procesión de la Pasión, donde los nazarenos portarán por primera vez, aunque no será ni mucho menos la única, las cruces de penitencia.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Anuncios