Hermandad de Jesús Nazareno

1.- FUNDACIÓN Y ORIGEN

Estandarte Hermandad de Jesús Nazareno

Sin quitar mérito al resto de cofradías que enriquecen sobremanera la Semana Santa Saucana, no cabe duda de que el elemento más emblemático de la semana de pasión en Fuentesaúco es la Cofradía de los Nazarenos, no ya solo por ser la de más solera y tradición, sino porque a lo largo de estos días  se la ve participando en todos y cada uno de los actos religiosos que tienen lugar.

Es difícil establecer el origen de esta hermandad, si bien a través de la tradición oral nos remontaríamos varias generaciones atrás en el tiempo y como mínimo nos llevaría hasta el siglo XIX. No obstante el primer documento oficial que obra en poder de la propia cofradía es un libro de actas y otro más de cuentas del año 1947. De esto modo la Cofradía de Jesús de Nazareno quedó constituida el día 6 de enero de 1947 de manera oficial. En aquella primera asamblea resultó elegido D Víctor Ramos Bustos como primer presidente electo  acompañado en la Junta directiva por Estanislao Blanco Tejero, como primer consejero,  cargo que desde entonces ocuparía el que coge la Cruz del Señor, y D. Eladio Rodríguez Santos, como segundo consejero y que desde entonces sería ocupado por el que coge la tercera cruz. El tesorero  fue D. Daniel Prieto Morales, el secretario D. José Luís Barba Palao  y el alguacil de la cofradía D. Francisco Velasco Hernández.

En el momento de la constitución oficial de la cofradía formaban parte de ella un  total de 47 hermanos, todos ellos varones. Hubo que esperar 25 años para que se permitiera vestir hábito y procesionar a la primera mujer. A partir de 1974 la presencial generalizada de mujeres fue un hecho.

En la actualidad la cofradía la integran un total de 378 miembros,  aunque sólo visten hábito 61, de los cuales 38 son varones y 23 mujeres.

2.-IMAGEN Y PATRIMONIO.

IMAGEN:

Jesús Nazareno

La imagen que acompañan los cofrades es la de Jesús de Nazareno, una escultura realizada en el año 1957 por encargo de la propia cofradía a un taller de imaginería religiosa de Madrid. Se trata de una escultura policromada a tamaño real y de expresión realista realizada en resina, en actitud penitente portando la pesada cruz y tocada con corona de espinas y coronada  de tres rayos como símbolo de santidad. El nazareno viste túnica morada ceñida a la cintura por un cordón amarillo con borlas en forma de barba que cuelga al lado derecho. Igualmente un cordón dorado  a modo de soga cuelga de su cuello. La túnica lleva decoración en oro de motivos florales a modo de zarcillos en las mangas y tercio inferior.

La imagen se transporta en carroza sobre ruedas, recientemente restaurada,  cuyos frontales y laterales van cubiertos por faldillas de terciopelo morado. La carroza porta faroles en las esquinas y está decorada con talla en madera de motivos florales.

Es preciso señalar que esta imagen sustituyó a una mucho más antigua, realizada en madera y a escala menor que representaba al nazareno en actitud oferente con los brazos abiertos y que era portada sobre unas andas por cuatro nazarenos. Esta vieja imagen se encuentra depositada, en un estado de avanzado deterioro, en la ermita de los Dolores de la villa.

CRISTO CRUCIFICADO DEL VIA CRUCIS

Se trata de una imagen del crucificado a pequeña escala que es la utilizada por los  nazarenos para portar por las calles durante la celebración de los vía crucis nocturnos y que es propiedad de la cofradía desde el año 1966.

INSIGNIA.

La insignia es comúnmente conocida por los nazarenos como la vara. Se trata de una vara metálica en color plata coronada por un  bonito chapitel a modo de capilla bajo el cual se aloja una reproducción realista y en miniatura del nazareno, igualmente en plata. Es significativo que la vara la porta siempre el segundo nazareno acompañando a la imagen en las procesiones. Igualmente la vara acompaña siempre en los actos fúnebres a los cofrades difuntos. Todos los cofrades guardan una gran devoción y respeto por la vara del señor que ha de ser acompañada en todo momento por los nazarenos.

ESTANDARTE

Se incorpora el estandarte a la cofradía el año 1984 y en la actualidad es portado por las cofrades.

Realizado en tela de raso color crema con puntilla en oro, atravesado por una cruz dorada en cuyo centro, en forma de óvalo y en oro, se circunscribe la imagen del nazarenos, en morado, enmarcado por una corona de espinas de la que brotan rayos en oro, significando la santidad,  y brotes florales verdes como símbolo de la resurrección. Fue confeccionado en su día por las Hermanas Clarisas del convento de Santa Clara de Zamora.

CRUCES PROCESIONALES

Es sabido que los nazarenos saucanos portan pesadas cruces durante las procesiones y vía crucis. La propia cofradía es propietaria de seis cruces procesionales, que son las que ocupan la primera y segunda fila y que han de ser portadas obligatoriamente por todos los cofrades hasta llegar a la última o Cruz del Señor. Todas están realizadas en madera y pintadas de riguroso negro, excepto la Cruz del Señor que, además de llevar inscrito el número 1, pinta las esquinas de blanco.

Estas seis cruces procesionales son:

LA CRUZ DE LOS DOLORES.

LA CRUZ DE LAS CUATRO ESQUINAS.

LA CRUZ DE LOS CLAVOS.

LA CRUZ DEL MAL LADRÓN.

LA CRUZ DEL BUEN LADRÓN.

LA CRUZ DEL SEÑOR.

3.-INDUMENTARIA

Hábito nazareno

La túnica del nazareno es de un solo color, morada, en su parte inferior suele ir rodeada por una orla dorada, y es frecuente encontrar túnicas decoradas en su tercio inferior con figuras relativas a la pasión y muerte de Jesús que constituyen auténticas obras de artesanía, _ realizadas a mano y en muchos casos por las propias madres de los cofrades. Además de la túnica, el Nazareno porta un sinfín de  accesorios de profundo carácter religioso y ritual. A la cintura un cíngulo dorado, que obligatoriamente ha de colgar a la izquierda, del que penden dos borlas en forma de barba y que, además de servir para ceñir la túnica a la cintura, es un elemento de la pasión que simboliza el látigo con el que Jesús fue flagelado. También en la cintura se colocan una cinta con tres rosarios. Colgando del cuello se porta un gran crucifijo, un rosario grande  y una cuerda con tres nudos, nuevo elemento simbólico de la pasión que nos recuerda el prendimiento y las tres caídas con la cruz a cuestas.  Finalmente van cubiertos con un velo completamente morado, y tocados por una auténtica corona de espinas, elaboradas en muchos casos por los propios nazarenos y que constituye el tercer elemento de pasión propio de la indumentaria del nazareno.

Otro rasgo definidor del nazareno es el hecho de portar grandes cruces en las procesiones. Cada nazareno tiene su propia cruz, pero existe un escalafón jerarquizado y a partir  del puesto 6 todos los nazarenos estarán obligados cada uno  a portar una cruz diferente y que encierra un significado distinto. Es el caso de la cruz de los clavos, la de las cuatro esquinas… siendo la última y más importante  la del Señor, que es transportada por el cofrade más antiguo de los que se visten. Muchas de estas cruces sobrepasan los 30 kilogramos, las más grandes, la del Señor, se aproximan a los 50, para ser portadas el nazareno se ayuda de un cirineo. La figura del cirineo es otro de los elementos más significativos y peculiares de la Semana Santa en Fuentesaúco, y es una muestra más del elevado grado de participación popular. Cada nazareno debe ir acompañado por un cirineo, que es el encargado de cuidar la cruz y de ayudar al penitente cuando lo precise. Ahora bien la tradición ha dejado establecido que solo cuando el que porta la cruz del Señor descansa, los demás pueden hacerlo.

4.-RITOS Y ACTOS.

Los nazarenos son la parte más visible de la Semana Santa saucana tanto por su activa participación en los actos religiosos y procesionales como por la conservación de una serie de ritos propios.

PROCESIONES:

  • Procesión de  Jesús de nazareno el martes Santo desde la Iglesia de San Juan por calle Derecha de Toro a Plaza Mayor y vuelta a la iglesia.
  • Procesión de La Pasión del jueves Santo Tarde.
  • Procesión del Traslado del Yacente el viernes santo por la mañana.
  • Procesión del Santo Entierro del viernes tarde.
  • Procesión del Encuentro y resurrección del Domingo de Resurrección por la mañana.

ACTOS RELIGIOSOS

  • Triduo a Jesús de Nazareno del Martes tarde.
  • Santos Oficios del jueves santos Tarde.
  • Hora Santa Jueves Noche.
  • Santos Oficios Viernes Tarde.
  • Misa de Resurrección,  Domingo por la mañana.

RITOS PROPIOS

Existen unos rasgos peculiares y propios de la Semana Santa saucana que causan el asombro entre los visitantes y que son propios de los nazarenos.

Procesión de la Pasión 2.008

  • LOS VÍA CRUCIS. Hay que destacar en primer lugar la originalidad de los Vía Crucis. Tres días tienen  lugar, jueves viernes y sábado. Se realiza por la noche y los protagonistas son los Nazarenos, que portan sus pesadas cruces. La nota peculiar es que durante el recorrido se va cantando El Pretorio en un tono que se  ha mantenido invariable desde siempre. Además los penitentes caen 14 veces al suelo, cada vez que se inicia una  de las estaciones que lo componen.  Curiosamente el Vía Crucis del sábado se celebra a las tres de la madrugada, amaneciente al Domingo, si bien esto entra en contradicción con la propia liturgia cristiana que a esas horas ha celebrado ya la Vigilia Pascual y da por resucitado a Cristo, los nazarenos consideran que hasta que no se produce el Encuentro, Cristo permanece muerto. Es sin duda un ejemplo de idiosincrasia de esta cofradía.
  • LA ADORACIÓN DE LA CRUZ. Otros acto litúrgicos original e igualmente importantes  es la adoración de la cruz,  que tiene lugar el Jueves y Viernes por la tarde después de la procesión. Se trata de un ritual cargado de piedad religiosa y emoción en el que participan los nazarenos y que en grupos de tres se van postrando, cayendo al suelo hasta tres veces, ante la imagen del crucificado custodiada por los tres cofrades más antiguos, rito que se repite en cada uno de los recintos sagrados de la villa.
  • LA PROMESA. El sufrimiento y el sacrificio van unidos al penitente nazareno. Cada uno lo asume de manera particular. Algunos lo llevan al extremo de procesionar durante todos estos días  descalzos, bien sea de día o de noche. Pero el sufrimiento físico  es como una ofrenda, como un sacrifico a cambio del cual el nazareno espera ver cumplida su Promesa, una especie de compromiso personal y secreto que cada uno adquiere por su cuenta con su patrono rector, es decir Jesús de Nazareno.
Autor: Ángel Rodríguez Carrasco

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